La duración de una sesión de baño de hielo debe adaptarse a las necesidades y niveles de tolerancia individuales. Para principiantes, se recomienda comenzar con 5-10 minutos para permitir que el cuerpo se adapte al frío. A medida que vaya tomando más confianza con la sensación, puede aumentar gradualmente la duración hasta 10-15 minutos o incluso más, dependiendo de sus objetivos. Es importante tener en cuenta que permanecer demasiado tiempo en un baño de hielo puede provocar malestar o incluso hipotermia, por lo que es fundamental escuchar a su cuerpo y salir del baño si siente frío excesivo. Para obtener asesoramiento personalizado sobre la duración óptima de sus sesiones de baño de hielo, no dude en contactarnos.